Hace 20 años, las quejas existentes por olores y ruidos eran mucho menores que ahora. Los avances sostenibles que estamos consiguiendo los humanos para el cuidado del medio ambiente, hacen que se potencien este tipo de quejas también y hagan que los gobiernos tengan que tomar cartas en el asunto.
La legislación sobre la contaminación por malos olores en España comienza a tener importancia a nivel autonómico y local, en comunidades y ayuntamientos donde existen grandes problemas están publicando ordenanzas, aunque aún carece de un decreto a nivel estatal.
Cataluña fue la primera comunidad que intento establecer una ley, sacando un anteproyecto en el año 2005 para regular la contaminación por olores estableciendo valores limite, sanciones y técnicas para el análisis de impacto, pero nunca fue aprobado. Es la vez que más nos acercamos en España a una ley concreta de olores.
La única comunidad Autónoma con una ley que regule la contaminación odorífera es Andalucía, con el Decreto 239/2013 del 12 de julio, donde se regula la calidad del medio ambiente atmosférico. Se introduce en el artículo 19 el termino de olfatometría dinámica y la importancia de la norma UNE-EN 13725:2004.
A nivel Europa, muchos países ya han establecido la norma UNE- EN 13725 2004 como norma técnica para la medición de la contaminación por olores. Ahora, es responsabilidad del estado español adoptar medidas para regular este problema.
Estudios olfatometricos basados en norma UNE- EN 13725:2004
La norma UNE-EN 13725:2004 consta de las siguientes fases para su desarrollo:
Identificación de las fuentes de olor y toma de muestras
Los expertos de los laboratorios olfatométricos, gracias a su experiencia conocen que puntos generan olor. En depuradoras los puntos más importantes son los decantadores primarios o la línea de tratamiento de fangos. En materia de residuos el compost es de los procesos que más unidades de olor genera.
El método de muestreo varía en función del tipo de fuente de olor de que se trate, existen 3:

- Fuentes superficiales pasivas sin aireación: para tomar muestras se utiliza el método del túnel de viento o caja Lindvall. Este sistema se emplea para cualquier tipo de superficie de agua (celdas de vertederos de RSU, balsas de lixiviados, etc.)

- Fuentes puntuales (por ejemplo: chimeneas, conductos, salidas de sistemas de extracción de aire, etc.): Las muestras se recogen mediante una sonda que se introduce en el interior del conducto en cuestión (véase figura 4).

- Fuentes superficiales activas (con aireación interna): en este tipo de fuentes se toman muestras con ayuda de una campana. Estas fuentes son características de plantas depuradoras, especialmente los tanques de aireación donde se produce el tratamiento biológico del agua.
Análisis de las muestras mediante olfatometría dinámica
El equipo que se utiliza es el olfatometor. Su principal función es realizar la dilución de una muestra.
Para la realización del análisis olfatométricos, se emplea un olfatómetro (equipo dilutor que permite obtener diluciones conocidas de una muestra) totalmente controlado mediante ordenador.
La preparación de las diluciones de las muestras, el almacenamiento de las respuestas de los miembros del panel y la interpretación estadística de los resultados son realizadas íntegramente por un programa informático. El resultado del análisis olfatométrico nos da la concentración de olor de una muestra expresado en unidades de olor por metro cúbico.
Por unidad de olor, se entiende el número de diluciones necesarias para lograr lo que se denomina umbral de olor: que el 50% de los miembros del panel puedan distinguirlo.
Cálculo de las emisiones
Una vez realizado el análisis, conseguimos la información a interpretar. Esa información son las concentraciones de olor que asignaremos a cada proceso, para posteriormente asignar un porcentaje de emisión total a cada proceso en concreto, de esa forma conseguimos saber cuál es el punto mas desfavorable, y el valor total de la emisión de olores de la planta.
Por emisión de olor de una fuente se entiende el número de unidades de olor por unidad de tiempo que dicho foco emite. Las unidades más comúnmente empleadas para medir emisiones son millones de unidades de olor por hora (uoE·106/h).
Modelización
Se realizan mediante herramientas como Calpuff. Es un sistema de modelización de la calidad del aire desarrollado por el ASG (Atmospheric Studies Group) y recomendado por la agencia de protección ambiental norteamericana (US Environmental Protection Agency) para la evaluación del transporte de contaminantes de largo alcance y en situaciones de topografía compleja.
Actualización: Normativa UNE-EN 13725:2022
En octubre del 2022, hubo una actualización de la UNE-EN 13725, a continuación se exponen las modificaciones:
1. Determinación de la Concentración de Olor
La actualización de 2022 proporciona métodos más detallados y precisos para medir la concentración de olores en el aire utilizando olfatometría dinámica. Esto implica la recolección de muestras de aire que luego se analizan por un panel de evaluadores entrenados.
Los evaluadores utilizan un olfatómetro para determinar la concentración de olor en unidades de olor por metro cúbico (ou/m³), siguiendo procedimientos estandarizados.
2. Tasa de Emisión de Olor
Además de la concentración de olor, la norma actualizada incluye procedimientos para medir la tasa de emisión de olor de fuentes estacionarias, como instalaciones industriales o plantas de tratamiento de aguas residuales.
Este proceso evalúa la cantidad de olor emitido por unidad de tiempo, lo cual es crucial para comprender el impacto ambiental y la eficacia de las medidas de mitigación.
3. Compatibilidad con Normas Internacionales
La UNE-EN 13725:2022 se ha armonizado con normas internacionales como la EN 15259 y la EN ISO 16911-1. Esto asegura una mayor coherencia y comparabilidad de los resultados de las mediciones de olores a nivel internacional, facilitando la adopción y aplicación de estas prácticas en diferentes países.
4. Requisitos de Calibración y Control de Calidad
La norma actualizada introduce requisitos más estrictos para la calibración de los equipos de medición y el control de calidad de los resultados. Esto incluye procedimientos para verificar la precisión y la repetibilidad de las mediciones, así como la validación de los métodos utilizados. El control de calidad es fundamental para garantizar la fiabilidad de los datos obtenidos.
5. Procedimientos de Evaluación del Panel
La selección y evaluación del panel de evaluadores olfativos se ha mejorado con la actualización. Los miembros del panel deben cumplir con criterios específicos de sensibilidad olfativa y deben ser evaluados periódicamente para asegurar la consistencia en sus respuestas. Estos procedimientos aseguran que el panel esté compuesto por individuos capacitados para realizar mediciones precisas.
6. Actualización de Terminología y Definiciones
La norma UNE-EN 13725:2022 actualiza la terminología y las definiciones utilizadas en la olfatometría dinámica para reflejar los avances en el campo. Esto incluye la clarificación de términos técnicos y la introducción de nuevas definiciones que facilitan la comprensión y la aplicación de la norma.
Estas mejoras y actualizaciones permiten una evaluación más precisa y confiable de las emisiones de olor, mejorando la gestión y el control de los olores ambientales.
Imágenes del laboratorio Labaqua.